lunes, 4 de marzo de 2024

En las sendas de la huerta o en las calles de Campanar

«Siempre que los nietos del tío Rabosa se encontraban con los hijos de la viuda de Casporra en las sendas de la huerta o en las calles de Campanar, todo el vecindario comentaba el suceso. ¡Se habían mirado!... ¡Se insultaban con el gesto!... Aquello acabaría mal, y el día menos pensado el pueblo sufriría un nuevo disgusto.

El alcalde con los vecinos más notables predicaban paz a los mocetones de las dos familias enemigas, y allá iba el cura, un vejete de Dios, de una casa a otra recomendando el olvido de las ofensas».

La pared

La condenada y otros cuentos

Vicente Blasco Ibáñez



Campanar

Todocolección

No hay comentarios:

Publicar un comentario