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martes, 23 de febrero de 2021

Los humeantes rastros que dejaban los caballos sobre los adoquines

«Y fortalecido por tan consoladoras advertencias, el pobre chico entró en la ciudad, buscando los callejones más solitarios y tortuosos, mirando con codicia los humeantes rastros que dejaban los caballos sobre los adoquines, sin atreverse a meter en su espuerta tales riquezas por miedo de agacharse y sentir en el hombro la mano de un sayón con quepis». 

El femater
 
Cuentos valencianos
 
Vicente Blasco Ibáñez
 

 Puente del Mar

Todocolección

lunes, 19 de noviembre de 2018

Y una tras otra fueron entrando en el puente del Mar cuatro tartanas, arrastradas por horribles jamelgos

«Llegaron cuando ya era de día, y la luz cruda y azulada de una mañana de invierno recortaba vigorosamente todos los objetos sobre el fondo gris del espacio.

Oíase, cada vez más próximo, un indolente cascabeleo, y una tras otra fueron entrando en el puente del Mar cuatro tartanas, arrastradas por horribles jamelgos, que parecían sostenerse por los tirones de riendas de los tartaneros, encogidos en sus asientos y con el tapabocas arrollado hasta los ojos. 

Eran negros ataúdes, que saltaban sobre los baches como barcos viejos y despanzurrados á merced de las olas. El toldo con cuero agrietado y tremendos rasguños, por donde asomaba el armazón de cañas; pegotes de pasta roja cubriendo las goteras; el herraje roto y chirriante, atado con hilos; las ruedas, guardando en sus capas de suciedad el barro del invierno anterior, y todo el carruaje, de arriba abajo, hecho una criba, como si acabase de sufrir las descargas de una emboscada».

Flor de mayo

Vicente Blasco Ibáñez


Puente del Mar

Todocolección

domingo, 18 de noviembre de 2018

Ya habían pasado en la penumbra del amanecer los carros de las verduras y las vacas de leche

«Ya habían pasado en la penumbra del amanecer los carros de las verduras y las vacas de leche con su melancólico cencerreo. Sólo faltaban las pescaderas, el rebaño revuelto, sucio y pingajoso que ensordecía con sus gritos é impregnaba el ambiente con el olor de pescado podrido y el aura salitrosa del mar, conservada entre los pliegues de sus zagalejos».

Flor de mayo

Vicente Blasco Ibáñez


Puente del Mar

Todocolección

sábado, 17 de noviembre de 2018

Junto al puente del Mar, los empleados de consumos paseaban para librarse de la humedad

«Junto al puente del Mar, los empleados de consumos paseaban para librarse de la humedad, escondiendo la nariz en la bufanda; tras los vidrios del fielato, los escribientes recién llegados mostraban sus soñolientas cabezas. 

Esperaban la entrada de los vendedores, chusma levantisca, educada en el regateo y agriada por la miseria, que por un céntimo soltaba la compuerta al caudal inagotable de injurias, y antes de llegar á sus puestos del mercado sostenía un sinnúmero de riñas con los representantes de los impuestos».

Flor de mayo

Vicente Blasco Ibáñez


Un fielato ante el Puente del Mar a principios siglo XX

https://valenciablancoynegro.blogspot.com/2012/09/

jueves, 27 de abril de 2017

Fueron entrando en el puente del Mar

«Oíase, cada vez más próximo, un indolente cascabeleo, y una tras otra fueron entrando en el puente del Mar cuatro tartanas, arrastradas por horribles jamelgos, que parecían sostenerse por los tirones de riendas de los tartaneros, encogidos en sus asientos y con el tapabocas arrollado hasta los ojos.»

Flor de mayo

Vicente Blasco Ibáñez


Puente del Mar

http://www.skyscrapercity.com/showthread.php?t=370996&page=643