«Desde las Pascuas que era grande la intimidad entre las dos familias; Juanito había oído hablar la noche anterior de cierto plan de esparcimiento matutino, como principio de fiesta, por ser los días de Amparito. Oirían la primera misa en la capilla de los Desamparados, porque a doña Manuela, como buena valenciana, le parecía que ninguna misa del resto del año valía tanto como aquélla y después tomarían chocolate en un huerto de fresas, bajo un toldo de plantas trepadoras, recreándose el olfato con el olor de los campos de flores y el humillo del espeso soconusco.
sábado, 13 de mayo de 2023
La festividad de la Virgen de los Desamparados según Blasco Ibáñez
jueves, 11 de mayo de 2023
Tirando a las golondrinas en el barranco de Carraixet
«Una tarde, tirando a las golondrinas en el barranco de Carraixet, le sorprendió el crepúsculo.
Los pájaros tejían con su inquieto vuelo una caprichosa contradanza, reflejada por las tranquilas charcas con orlas de juncos. Este barranco, que cortaba la huerta como una grieta profunda, sombrío, de aguas estancadas y putrefactas, con orillas fangosas, junto a las cuales se agitaba alguna piragua medio podrida, era de un aspecto desolado y salvaje. Nadie hubiera sospechado que detrás de los altos ribazos, más allá de los juncos y los cañares, estaba la vega, con su ambiente risueño y sus verdes perspectivas. Hasta la luz del sol parecía lúgubre bajando al fondo de este barranco, tamizada por una áspera vegetación y reflejándose pálidamente en las aguas muertas».
La barraca
Vicente Blasco Ibáñez
martes, 9 de mayo de 2023
El único que le hablaba era el tío Tomba
«El único que le hablaba era el tío Tomba, el pastor loco, que le reconocía con sus ojos sin luz, como si oliese en torno de Batiste el ambiente de la catástrofe. Y siempre lo mismo... ¿No quería abandonar las tierras malditas?
—Fas mal, fill meu; te portarán desgrasia (Haces mal, hijo mío; te traerán desgracia.)
Batiste acogía con una sonrisa la cantilena del viejo».
La barraca
Vicente Blasco Ibáñez
domingo, 7 de mayo de 2023
Sólo las madres sienten una ternura instintiva e inmensa por sus hijos
«Tonet, para explicarse esta frialdad, recordaba lo que muchas veces había oído a su abuelo. Sólo las madres sienten una ternura instintiva e inmensa por sus hijos desde el momento que nacen. Los padres no los aman en seguida: necesitan que transcurra el tiempo, y sólo cuando crece el pequeño se sienten unidos a él por un continuo contacto, con cariño reflexivo y grave».
Cañas y barro
Vicente Blasco Ibáñez
viernes, 5 de mayo de 2023
El Jurado ordenaba una arrastrá, en la que tomaban parte todos los pescadores
«Además, al finalizar el invierno, cuando en los redolíns terminaban las grandes pescas, el Jurado ordenaba una arrastrá, en la que tomaban parte todos los pescadores de la Comunidad, juntando sus redes, sus barcas y sus brazos. Y esta empresa en común de todo un pueblo barría el fondo del lago con su gigantesco tejido de redes, y el producto de la enorme pesca se repartía entre todos por partes iguales. Así deben vivir los hombres, como hermanos, para no convertirse en fieras. Y el tío Paloma terminaba diciendo que por algo el Señor, cuando vino al mundo, predicaba en lagos que eran, poco más o menos, como la Albufera, y no se rodeaba de cultivadores de campos, sino de pescadores de tencas y anguilas».
Cañas y barro
Vicente Blasco Ibáñez
miércoles, 3 de mayo de 2023
El lago era de los pescadores. Todo de todos
«¡Y qué admirable organización la de la Comunidad del Palmar! El tío Paloma se entusiasmaba hablando de esta obra de los antiguos. El lago era de los pescadores. Todo de todos; no como en tierra firme, donde los hombres han inventado esas porquerías del reparto de la tierra, y la ponen límites y tapias, y dicen con orgullo «esto es tuyo y esto es mío», como si todo no fuese de Dios y como si al morir se pudieran poseer otros terrones que los que llenan la boca para siempre».
Cañas y barro
Vicente Blasco Ibáñez
lunes, 1 de mayo de 2023
Siempre serio y pronto para el trabajo
«Siempre serio y pronto para el trabajo, Tono no daba a su padre el más leve disgusto. El tío Paloma, que no podía pescar acompañado, pues al menor descuido se enfurecía e intentaba pegar al camarada, jamás reñía a su hijo, y cuando, entre bufidos de mal humor, intentaba darle una orden, ya el muchacho, adivinándola, había puesto manos a la obra.»
Cañas y barro
Vicente Blasco Ibáñez













