jueves, 30 de junio de 2022

Golpeaba a la Borda, tratándola como a una bestia sumisa

«Tonet olvidaba todos sus afectos. Golpeaba a la Borda, tratándola como a una bestia sumisa, y apenas si prestaba atención a Neleta, acogiendo sus palabras con bufidos de impaciencia. Si obedecía a su padre era de un modo tan forzado, que el gran trabajador palidecía, moviendo sus manazas poderosas como si fuese a despedazarle. El muchacho despreciaba a todo el pueblo, viendo en él un rebaño miserable nacido para el hambre y la fatiga, de cuyas filas debía salir a cualquier precio. Los que tornaban orgullosos de la pesca, mostrando los cestones de anguilas y tencas, le hacían sonreír. Al pasar frente a la casa del vicario veía a Sangonera, que, dedicado ahora a la lectura, pasaba las horas sentado en la puerta leyendo libros religiosos y disfrazando su gesto de pillo con una expresión compungida. ¡Imbécil! ¿qué le importarían aquellos libracos que le prestaban los vicarios…?»

Cañas y barro

Vicente Blasco Ibáñez


Fotograma de "Cañas y barro". RTVE

https://www.rtve.es/television/canas-barro/


martes, 28 de junio de 2022

Había probado todos los líquidos que se beben en la Albufera

«El hambre de placeres se despertaba en él, rabiosa y dominadora. Jugaba en la taberna hasta que Cañamel lo ponía en la puerta a media noche; había probado todos los líquidos que se beben en la Albufera, incluso la absenta pura que traen los cazadores de la ciudad para mezclarla con el agua hedionda del lago, y más de una noche, al tenderse en su camastro de la barraca, los ojos del padre le habían seguido con expresión severa, percibiendo su paso inseguro y su respiración jadeante de alcoholizado. El abuelo protestaba con palabras de indignación. Santo y bueno que le gustase el vino; al fin vivían eternamente sobre el agua, y el buen barquero debe conservar la panza caliente… ¿Pero bebidas "compuestas"…? ¡Así empezó el viejo Sangonera!»

Cañas y barro

Vicente Blasco Ibáñez


La tertulia. 1890

José Benlliure Gil

Óleo

Colección Vicente Fuster

domingo, 26 de junio de 2022

En un país de cañas y barro, donde el hombre, desde pequeño, tiene que encerrarse en una barquichuela

«Pero transcurrida esta corta temporada, Tonet volvía a aburrirse en su vida de trabajo, sin otro horizonte que el lago. Se escapaba a veces, despreciando la cólera de su padre, y desembarcaba en el puerto de Catarroja, recorriendo los pueblos de la tierra firme, donde tenía amigos de la época de la siega. Otras veces tomaba el camino por el Saler, y llegaba a Valencia con el propósito de quedarse en la ciudad, hasta que el hambre le empujaba de nuevo a la barraca de su padre. Había visto de cerca la existencia de los que viven sin trabajar y abominaba de su mala suerte, que le hacía permanecer como un anfibio en un país de cañas y barro, donde el hombre, desde pequeño, tiene que encerrarse en una barquichuela, eterno ataúd sin el cual no puede moverse».

Cañas y barro

Vicente Blasco Ibáñez



La Albufera

Todocolección

viernes, 24 de junio de 2022

Y las noches de albaes, serenatas de la gente joven

«Después, en los tres días de fiestas, venían las diversiones tormentosas, que las más de las veces acababan a palos. El baile en la plaza a la luz de teas resinosas, donde obligaba a Neleta a permanecer sentada, pues por algo era su novia, mientras él bailaba con otras menos guapas, pero mejor vestidas, y las noches de albaes, serenatas de la gente joven, que iba hasta el amanecer de puerta en puerta cantando coplas, escoltada por un pellejo de vino para tomar fuerzas y acompañando cada canción con una salva de relinchos y otra de tiros».

Cañas y barro

Vicente Blasco Ibáñez


Nit d'albaes

http://collabrials.blogspot.com/

miércoles, 22 de junio de 2022

En la gran fiesta del Palmar en honor del Niño Jesús

«Sólo mostraba actividad y sacudía su somnolencia de perezoso ante una diversión próxima. En la gran fiesta del Palmar en honor del Niño Jesús, el tercer día de Navidad, Tonet se distinguía entre todos los mozos del lago. Cuando en la víspera llegaba la música de Catarroja en una gran barca, los jóvenes se metían en el agua del canal, pugnando por quién avanzaba más y cogía el bombo. Era un honor que le hacía pavonearse altivo ante las muchachas, apoderarse del enorme instrumento y cargárselo a la espalda, paseándolo por el pueblo.

Tonet se metía hasta el pecho en el agua, fría como hielo líquido, disputaba a puñetazos la delantera a los más audaces y se agarraba a la borda de la barca, haciendo suya la voluminosa caja».

Cañas y barro

Vicente Blasco Ibáñez



Niño Jesús del Huerto

https://www.revistaecclesia.com/el-palmar-valencia-celebra-la-fiesta-al-jesus-nino-del-huerto/

lunes, 20 de junio de 2022

Tonet pasaba las noches jugando al truque en la taberna

«Tonet pasaba las noches jugando al truque en la taberna y ansiaba la llegada del domingo para estar allí todo el día. Le gustaba la vida de inmovilidad, con el porrón al alcance de la mano, manejando los mugrientos naipes sobre la manta que cubría la mesilla y apuntando con pequeños guijarros o granos de maíz, que representaban el valor de las apuestas. ¡Lástima que no fuese rico como Cañamel, para proporcionarse siempre esta vida de señor! Rabiaba al pensar que al día siguiente tendría que fatigarse en la barca, y tan creciente era su pasión por la pereza que Cañamel ya no le buscaba para los trabajos nocturnos, al ver con qué mal gesto cargaba los fardos y cómo disputaba con los compañeros de trabajo para evitarse fatigas».

Cañas y barro

Vicente Blasco Ibáñez



Jugando al truc

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sábado, 18 de junio de 2022

Si cae muerta la hembra, el pobre macho, en vez de escapar, vuela y vuela en torno del sitio donde pereció su compañera

«Cañamel, al verse libre, hablaba contra el matrimonio. Un hombre de su fortuna sólo podía casarse por conveniencia con alguna que tuviese más dinero que él. Y por las noches reía oyendo al tío Paloma, que era elocuente cuando hablaba de las mujeres.

El viejo barquero declaraba que el hombre debía ser como los buxquerots del lago, que cantan alegremente mientras están en libertad, y cuando los meten en una jaula prefieren morir antes que verse encerrados.

Todas sus comparaciones se las facilitaban los pájaros de la Albufera. ¡Las hembras…! ¡Mala peste! Eran los seres más ingratos y olvidadizos de la creación. No había más que ver a los pobres collverts del lago. Vuelan siempre en compañía de la hembra, y no saben ir sin ella ni a buscar la comida. Dispara el cazador. Si cae muerta la hembra, el pobre macho, en vez de escapar, vuela y vuela en torno del sitio donde pereció su compañera, hasta que el tirador acaba también con él. Pero si cae el pobre macho, la hembra sigue volando tan fresca, sin volver la cabeza, como si nada hubiese pasado, y al notar la falta del acompañante se busca otro… ¡Cristo! Así son todas las hembras, lo mismo las que llevan plumas que las que visten zagalejos».

Cañas y barro

Vicente Blasco Ibáñez



Caza en La Albufera

https://www.paseoalbufera.com/la-caza-en-la-albufera-de-valencia