jueves, 13 de febrero de 2025

Seguía visitando la casa de Cañamel, como si nada hubiese ocurrido

«La tranquilidad de su abuelo le indignaba. Seguía visitando la casa de Cañamel, como si nada hubiese ocurrido. Allí comía y cenaba, entendiéndose perfectamente con el tabernero, que parecía satisfecho de la actividad con que el viejo explotaba la Sequiota. ¡Y al nieto que lo partiera un rayo! ¡Sin decirle una palabra cuando lo veía por las noches en la barraca, como si no existiera, como si no fuese el verdadero dueño de la Sequiota!».

Cañas y barro

Vicente Blasco Ibáñez



Fotograma de la serie de TVE "Cañas y barro"

martes, 11 de febrero de 2025

Una gran parte de los campos estaba ya cubierta, pero quedaban profundos hoyos

«Pero en la voluntad del Cubano nunca soplaba el mismo viento. La conmovían furiosas ráfagas de actividad y reaparecía después la calma de una pereza dominadora y absoluta.

Al mes de este continuo trabajo, Tonet se cansó, como otras veces. Una gran parte de los campos estaba ya cubierta, pero quedaban profundos hoyos, que eran su desesperación: agujeros incegables, por los cuales parecían volver las derrotadas aguas, royendo lentamente la tierra acumulada a costa de inmensos trabajos. El Cubano sentía miedo y desaliento ante la magnitud de la empresa. Acostumbrado a las abundancias de casa de Cañamel, rebelábase además pensando en los guisotes de la Borda, el vino escaso y flojo, la dura torta de maíz y las sardinas mohosas, único alimento de su padre».

Cañas y barro

Vicente Blasco Ibáñez



Fotograma de la serie de TVE "Cañas y barro"

domingo, 9 de febrero de 2025

La pobre Borda se fatigaba a su lado más aún que yendo con el tío Tono

«Y Tonet, animado por las palabras de su padre, entregábase al trabajo con verdadera rabia. La pobre Borda se fatigaba a su lado más aún que yendo con el tío Tono. El Cubano siempre creía que trabajaba poco; era exigente y brutal con la infeliz muchacha; la cargaba como si fuese una bestia, pero comenzaba él por dar ejemplo de fatiga. La pobre Borda, jadeante bajo el peso de las espuertas de tierra y el continuo manejo de la percha, sonreía alegre, y por la noche, cuando con los huesos doloridos preparaba la cena, miraba con agradecimiento a su Tonet, aquel hijo pródigo que tanto había hecho sufrir al padre, y ahora, con su buena conducta, daba un aire de serenidad y confianza al rostro del fuerte trabajador».

Cañas y barro

Vicente Blasco Ibáñez



Fotograma de la serie de TVE "Cañas y barro"

viernes, 7 de febrero de 2025

Y en el Palmar viesen a los Palomas recoger muchos sacos de arroz

«El tío Tono demostró su gratitud por este arrepentimiento desarrugando el ceño y dirigiendo algunas palabras a su hijo.

Lo sabía todo. Las cosas ocurrían tal como él las anunciaba. Tonet no había procedido como un Paloma, y el padre sufrió mucho oyendo lo que se decía de él. Le hería dolorosamente ver a su hijo viviendo a costa del tabernero y robándole además la mujer.

—¡Mentira… mentira! —contestaba el Cubano con la ansiedad del culpable—. ¡Son calumnies…!

Mejor: el tío Tono celebraba que fuese así. Lo importante era haber salido del peligro. Ahora a trabajar, a ser hombre honrado, a ayudar al padre en la tarea de enterrar sus charcas. Cuando éstas se convirtiesen en campos y en el Palmar viesen a los Palomas recoger muchos sacos de arroz, ya encontraría Tonet una compañera. Podría escoger entre todas las muchachas de los pueblos inmediatos. A un rico nadie le contesta negativamente».

Cañas y barro

Vicente Blasco Ibáñez



Molino arrocero Roca

Calle Guillem de Castro


miércoles, 5 de febrero de 2025

Fue, como en otros tiempos, a arrancar barro de las acequias

«La situación le obligaba a vivir en la barraca de su padre, examinando con cierta inquietud al tío Tono, que alguna vez, en la fijeza de su mirada, parecía revelarle su conocimiento de todo lo ocurrido. Tonet cambió de conducta, a impulsos del tedio. Para vagar de un lado a otro de la Albufera como un animal enjaulado, mejor era prestar su ayuda al pobre padre. Y desde el día siguiente, con la pasajera furia de los perezosos cuando se deciden al trabajo, fue, como en otros tiempos, a arrancar barro de las acequias».

Cañas y barro

Vicente Blasco Ibáñez



Fotograma de la serie de TVE "Cañas y barro"

lunes, 3 de febrero de 2025

Cuando se cansaba, iba al Saler

«Arrojado de casa de Cañamel, no sabía dónde ir. Probó a contraer amistades en las otras tabernas del Palmar, míseras barracas sin más fortuna que un tonelillo, donde sólo de tarde en tarde entraban los que por deudas atrasadas no podían ir a casa de Cañamel. Tonet huyó de estos sitios, como un potentado que penetrase por error en un bodegón.

Pasó los días vagando por las afueras del pueblo. Cuando se cansaba, iba al Saler, al Perelló, al puerto de Catarroja, a cualquier sitio, para matar el tiempo. Él, tan perezoso, perchaba horas enteras en su barquito para ver a un amigo, sin otro propósito que fumar un cigarro con él».

Cañas y barro

Vicente Blasco Ibáñez



Puerto de El Saler

Bivaldi

sábado, 1 de febrero de 2025

Fuera de la taberna, se dio cuenta de lo mucho que amaba a Neleta

«Al pasar Tonet dos días fuera de la taberna, se dio cuenta de lo mucho que amaba a Neleta.

Tal vez influía en su desesperación la pérdida del alegre bienestar que antes gozaba, de aquella abundancia en la que se sumía como en una ola de felicidad. Faltábale, a más de esto, el encanto de los ocultos amores adivinados por todo el pueblo, la malsana dicha de acariciar a su amante en pleno peligro, casi en presencia del esposo y de los parroquianos, expuesto a una sorpresa».

Cañas y barro

Vicente Blasco Ibáñez



Fotograma de la serie de TVE "Cañas y barro"