domingo, 31 de marzo de 2019

Se pasaba las horas muertas embobado ante el horizonte

«Era una bohemia incorregible. Lo que decía Tona: De tal palo , tal astilla . También el granuja de su padre se pasaba las horas muertas embobado ante el horizonte, como si soñara despierto y sin servir para otra cosa».

Flor de mayo

Vicente Blasco Ibáñez


Escalera Real del Puerto de Valencia

Subida por Pilar Martínez Olmos‎ a VAHG

sábado, 30 de marzo de 2019

Con el vientre hundido en la arena mojada

«Allí se estaba horas y más horas con el vientre hundido en la arena mojada, que cedía bajo su peso, acariciado el rostro por la delgadísima capa de agua que avanzaba y retrocedía sobre el reluciente suelo con las ondulaciones caprichosas del moaré».

Flor de mayo

Vicente Blasco Ibáñez


Sobre la arena. 1909

Joaquín Sorolla y Bastida

Óleo. 91x 108

Colección privada

jueves, 28 de marzo de 2019

Cogiendo conchas y caracoles

«Huraña y amiga de la soledad, tendíase en la arena mojada, cogiendo conchas y caracoles o amontonando algas. A veces pasaba horas enteras con los ojos azules fijos en el infinito, en una inmóvil vaguedad de hipnótica, mientras la brisa salobre arremolinaba sus pelillos rubios, enroscados y tiesos como culebras, o hacía ondear el viejo refajo, que dejaba al descubierto las piernecitas entecas, de una blancura deslumbrante, en cuyas extremidades el ardor del sol había suplido la falta de medias tostando la piel con un color rojo».

Flor de mayo

Vicente Blasco Ibáñez


Buscando Mariscos o Playa de Valencia. 1907 

Joaquín Sorolla y Bastida

Óleo. 60.3 x 94.9 cm.

Museo Sorolla

miércoles, 27 de marzo de 2019

Criábase como una bestiezuela bravía

«La pequeña Roseta, la chicuela caída en la barca por obra y gracia del pillo carabinero, apenas si merecía la atención de su madre. Criábase como una bestiezuela bravía. Por la noche Tona había de ir en su busca para encerrarla en la barca, después de darla una terrible zurra, y durante el día presentábase cuando la aguijoneaba el hambre. 

¡Todo sea por Dios! La tal chiquilla era una nueva cruz que había de arrastrar la pobre Tona».

Flor de mayo

Vicente Blasco Ibáñez


Niña en la playa. 1910

Joaquín Sorolla

Óleo

Colección privada

lunes, 25 de marzo de 2019

Sin otra compañía que aquella chicuela rubia

«La siñá Tona se quedaba sola. El Retor estaba siempre en el mar persiguiendo la peseta, como él decía, unas veces pescando y otras enganchándose como marinero en algún laúd de los que iban por sal a Torrevieja; Tonet, corriendo tabernas o metido en casa del tío Paella, y ella aviejándose tras el mostrador de su tiendecilla, sin otra compañía que aquella chicuela rubia, a la que quería de un modo raro, con intermitencias, pues era el viviente recuerdo del pillo de Martínez. ¡Ojalá se lo haya llevado el demonio!...»

Flor de mayo

Vicente Blasco Ibáñez


Niños en la playa. 1916

Joaquín Sorolla y Bastida

Óleo

Colección privada