domingo, 14 de noviembre de 2021

El tiempo se ensuciaba; había que quedarse

«Los patrones de las barcas celebraban consejo: se agrupaban sin quitar la vista del horizonte.

El tiempo presentábase amenazador, resultaba temerario el salir. Era lástima, porque el pescado se presentaba tan abundante, que podía cogerse con las manos; pero la piel de un hombre vale más que el negocio.

Todos eran de la misma opinión. El tiempo se ensuciaba; había que quedarse».

Flor de mayo

Vicente Blasco Ibáñez



Mar de tormenta. Valencia. 1899

Joaquín Sorolla y Bastida

Óleo. 43 x 64

Museo Sorolla

viernes, 12 de noviembre de 2021

La Dehesa estaba florida y perfumada como un jardín

«Los tres emprendieron el viaje. La Dehesa estaba florida y perfumada como un jardín. Los matorrales, bajo la caricia de un sol que parecía de verano, se cubrían de flores, y por encima de ellos brillaban los insectos como botones de oro, aleteando con sordo zumbido. Los pinos retorcidos y seculares se movían con majestuoso rumor, y bajo las bóvedas que formaban sus copas extendíase una dulce penumbra semejante a la de las naves de una catedral inmensa. De vez en cuando, al través de dos troncos se filtraba un rayo de sol como si entrase por un ventanal».

Cañas y barro

Vicente Blasco Ibáñez



Camping "El Saler". Años 60

https://www.delcampe.net/es/coleccionismo/

miércoles, 10 de noviembre de 2021

Y sus dos filas rectas de mezquinas barracas

«Entró casi corriendo en una calle de míseros pescadores que desembocaba en la playa, con sus olivos enanos, orlando las aceras ribazos de tierra apisonada, y sus dos filas rectas de mezquinas barracas con cercas de tablas viejas».

Flor de mayo

Vicente Blasco Ibáñez



Barracas en el Cabañal

Alrededor del mundo. 27 de julio de 1913

http://barracavalenciana.blogspot.com/

lunes, 8 de noviembre de 2021

El pillete paseaba las calles inmediatas a la Pescadería pregonando sus pájaros

«El nieto del tío Paloma le ayudaba en esta tarea. Iban a medias en el negocio, según declaraba gravemente Tonet, y los dos muchachos pasaban las horas en acecho en las riberas del lago, tirando de la cuerdecita y aprisionando en la red a los incautos pájaros. Cuando tenían buena provisión, Sangonera, viajero audaz, emprendía el camino de Valencia llevando a la espalda la bolsa de red, dentro de la cual los fumarells agitaban sus alas obscuras Y mostraban desesperados las panzas blancas. El pillete paseaba las calles inmediatas a la Pescadería pregonando sus pájaros, y los chicos de la ciudad corrían a comprarle los fumarells para hacerlos volar en las encrucijadas con un bramante atado a las patas».

Cañas y barro

Vicente Blasco Ibáñez



El mercado de los pájaros en la vieja Plaza Redonda

Crónica. 12 de enero de 1930


http://hemerotecadigital.bne.es/issue.vm?id=0003259692&page=17&search=&lang=es

https://fullesgroguesvoramar.blogspot.com/2019/08/el-mercado-de-los-pajaros-en-la-vieja.html


sábado, 6 de noviembre de 2021

Infelices rateros de la playa, casi desnudos, con aspecto de tribu salvaje

«En la proa erguía su hijo Pascualet la desmedrada e inmóvil figurilla, como si fuese el mascarón de la barca, hecho un lobo de mar, descalzo y sucio, con la camisa fuera del calzón, los faldones revoloteando al viento y al descubierto su panza rojiza como la de una estatuílla de barro cocido. Y frente a la barca lo admiraban un buen golpe de infelices rateros de la playa, casi desnudos, con aspecto de tribu salvaje, rojos, con la pátina que da a los cuerpos el aire del mar y los miembros enjutos, delatando la pobreza nutritiva de la salazón. ¡Pero qué suerte tenía el Retor! Traía la barca atestada de langostinos, que a dos pesetas libra... ¡tira! ¡tira! Y los miserables abrían la boca y entornaban los ojos como si viesen un deslumbrante oleaje de pesetas».

Flor de mayo

Vicente Blasco Ibáñez



Niños en el mar. Playa de Valencia. 1908

Joaquín Sorolla y Bastida

Óleo. 81 x 106

Museo Sorolla


jueves, 4 de noviembre de 2021

Gentes de Valencia que habían venido al lago para comer un all y pebre

«Eran cazadores que guisaban su paella, gentes de Valencia que habían venido al lago para comer un all y pebre; y cuando los forasteros, sentados ante la mesita de la taberna, tenían que defenderse a patadas, entre cucharada y cucharada, de los empujones de los perros famélicos, veíanse ayudados por el haraposo muchachuelo, que, en fuerza de sonrisas y de espantar los feroces canes, acababa por hacerse dueño de los restos de la sartén».

Cañas y barro

Vicente Blasco Ibáñez



"Tasca Típica Rogelio. Cuna del All i Pebre". El Palmar


Todocolección


martes, 2 de noviembre de 2021

Y los buenos burgueses que venían de Valencia para admirar el pescado fresco

«Rodaban empujados por el pie del comprador los repletos capazos, contemplados con codicia por los pillos de la playa. Pieza que caía, evaporábase como tragada por la arena; y los buenos burgueses que venían de Valencia para admirar el pescado fresco, sentíanse empujados, pisoteados por la multitud arremolinada que, como inquieta tromba, mudaba de sitio a la llegada de una nueva barca».

Flor de mayo

Vicente Blasco Ibáñez



La pesca del bou en Valencia

Mundo Gráfico. 12 de septiembre de 1917

https://fullesgroguesvoramar.blogspot.com/2017/08/la-pesca-del-bou-en-valencia.html