lunes, 8 de enero de 2018

La magnificencia del paisaje se sobrepone y hace olvidar el trabajo cruel de vivir

«En todas las novelas examinadas hasta aquí, asoma constantemente la necesidad obsesionadora, ineluctable, del dinero, y la lucha universal y terrible que los hombres riñen con la tierra por ganarlo; pero el ambiente donde sus asuntos se desenvuelven es tan bello y jocundo, hay, así en el lago de la Albufera como en la «casita azul» de Leonora, como en los verdes bancales que rodean la barraca de Batiste, como en la playa arenosa del Cabañal, tan subidísima poesía, que la magnificencia del paisaje se sobrepone y hace olvidar el trabajo cruel de vivir».

Mis contemporáneos

Eduardo Zamacois


La Albufera. Años 20

http://juanansoler.blogspot.com.es/

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